Adaptación del ojo a la luz. Así como en los bastones existe un pigmento fotosensible denominado rodopsina, los conos poseen una clase diferente de pigmento llamado yodopsina, cuyo nivel máximo de absorción está íntimamente ligado con la curva de luminosidad fotóptica. Es interesante destacar que la visión escotópica el ojo es diez veces más sensible que cuando debe adaptarse a la luz.
Esta adaptación a la luz, realizada con la intervención de los conos, se produce en forma rápida si se compara con la adaptación del ojo a la oscuridad, que se realiza aproximadamente en una hora. La adaptación del ojo a la luz se produce en dos etapas sucesivas:
Adaptación alfa. Posee una duración aproximada de 1/20 de segundo.
Adaptación beta. Tiene lugar durante los 6 minutos subsiguientes al cambio de iluminación. visión
En un ojo ya adaptado a la luz, existen diferencias en la fuerza de la sensación. Si se toman, por ejemplo, dos excitaciones luminosas de la misma intensidad pueden provocarse en la retina sensaciones diferentes, ya que las mismas van a depender del ángulo con que cada excitación penetra en los medios oculares. El rayo lumínico, que atraviesa la pupila por su centro, producirá una sensación más fuerte que el que lo haga por las zonas periféricas de la misma.
Deslumbramiento. Todo cambio producido en este estado de adaptación se denomina "deslumbramiento". Según Trotter: "el deslumbramiento puede producirse cuando las diferencias locales de intensidad luminosa del campo visual son tales que la adaptación local no basta ya para compensarlas". En este caso se habla de adaptación relativa. Podría también hablarse de un deslumbramiento de adaptación limitada localmente. Esto último tiene un papel de primera importancia, sobre todo en la técnica del alumbrado; son muchos los trastornos ocasionados por focos molestos.
Cuando la intensidad luminosa sobrepasa el poder de adaptación se produce un deslumbramiento absoluto. Este puede ser directo (cuando es provocado por focos luminosos reales) o indirecto (cuando objetos muy pulidos o metálicos reflejan focos de luz, o producido por objetos muy difusores de la luz en el campo visual).
En el caso motivo de este estudio se observa que el deslumbramiento indirecto es el que más atenta contra la salud visual del operador. Esto se debe a la conformación estructural de la computadora que es amplia en superficies reflectantes, donde las ya nocivas luces fluorescentes se reflejan proyectándose a la retina por el centro pupilar.
Los síntomas de fatiga visual descriptos anteriormente (visión doble, ojos llorosos) son reversibles. Después de un período corto de reposo, estos síntomas desaparecen y la visión normal vuelve. Los tests de efectos irreversibles se hallan inconclusos, y la posibilidad de que existan no poseen sustento basado en la experiencia médica.
Por otra parte, es necesario destacar que la fatiga de los operadores de computadoras puede ser experimentada, como varios síntomas de problemas visuales, pero el origen del problema no tiene que ser necesariamente visual. El estudio de estos fenómenos laborales es un verdadero desafío y, quizás, la Sociedad de Ergooftalmología y la Sociedad de Luminotecnia tengan algo que decir al respecto.
El anteojo de computación
En Francia, la SNOF (Sociedad de Oftalmólogos) realizó un coloquio sobre el trabajo en computadoras, el que resultó sintomático: los Oftalmólogos, la Medicina Escolar, los Ópticos, las Industrias Ópticas y otras ramas conexas buscaron la solución y encontraron dos propuestas, las cuales actualmente están a disposición de los operadores de computadoras.
La idea es que el Oftalmólogo pueda prescribir la pequeña graduación de descanso que irá, preferentemente, en la parte superior, especialmente en individuos de más de 30 años. En los présbites, una graduación intermedia permitirá fijar a una distancia mediana.
Selección de color. El tinte especial, dado en la parte superior del anteojo, tiene por finalidad neutralizar el cansancio y producir la rotación de los caracteres y la anulación del deslumbramiento.
Se ha seleccionado este color ya que la curva de luminosidad fotóptica tiene su pico máximo en los 550 nm, correspondiente a la longitud de onda que provoca la sensación visual que se conoce como verde.
Según Adler: "Desde el punto de vista fisiológico, la radiación apropiada puede producir sensación de brillo y color. El brillo observado no es, simplemente, función del contenido energético. Las longitudes, identificadas subjetivamente como verdes, son mucho más eficaces en la estimulación de la sensación visual que las longitudes que producen la sensación de rojo o azul, aún cuando la unidad de cantidad o cuánto de la radiación verde contiene menos energía que un cuánto de radiación azul".
Desde hace mucho tiempo se sabe que la luz verde es mucho más eficaz que otros colores del espectro para producir sensación visual; precisa menos vatios de luz verde cayendo sobre un área de la retina para producir un brillo determinado que cualquier otro color. En un ojo adaptado a la luz, la longitud de onda más eficaz es de 550 nm.
Proceso de multiacotado. Todo el anteojo es tratado mediante un proceso llamado multiacotado, que consiste de ocho capas sucesivas entrecruzadas con un bombardeo electrónico de iones minerales a alto vacío, especialmente diseñado para resolver el problema del desequilibrio de luminosidad encontrado en las personas que utilizan las pantallas de visualización.
En cuanto a la luminosidad exterior (vidrios, tubos fluorescentes, etc.) es atenuada por la parte entintada. De acuerdo a los casos expuestos, la mejora visual, luego de un período corto de adaptación, es casi de un 90% en la mayoría de los casos.
El mundo actual impone una nueva forma de mirar la realidad. En la ciencia de la computación se hace imprescindible considerar al ser humano como tal y no como un simple anexo de la computadora. En la medida en que se tome conciencia de esta necesidad, la solución del "Síndrome de Tokomosho" será posible. Sobre todo, si se aceptan los esfuerzos de otra rama científica como la óptica, que ha salido en su auxilio prestamente y en la actualidad ofrece a los operadores de computadoras una solución posible.
Y con este aporte cerramos la serie dedicada al síndrome de Tokomosho. Además, termina el mantenimiento obligatorio del blog. Esperamos que este blog haya servido para introducirte en los conceptos de ergonomía y otros aspectos relacionados con la visión. Un saludo a todos los que nos hayan leído.
2 comentarios:
realmente interesante todo lo relativo al síndrome del tocomocho, aquí tenéis un enlace de como gastar ergonomía a raudales llamado síndrome santoro http://www.youtube.com/watch?v=G1Hl1K-c-AA
¡Hola!
Estoy interesado en contactar con uno de los miembros del blog, concretamente con Miguel, creo que es un antiguo amigo y me gustaría saber cómo le va la vida.
¿Existe alguna forma de establecer contacto?
Gracias.
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