Otra clase de factores que influyen sobre la salud visual comprenden las particularidades de los lugares laborales y del trabajo en sí. Estos factores comprenden: las características designadas del teclado, la pantalla (tamaño de caracteres, legibilidad, espacio), los muebles (sillas y escritorios ajustables) y la configuración que abarca toda la situación de trabajo; la naturaleza, contenido o tipo de tarea computarizada y la organización del trabajo, como duración de períodos ininterrumpidos de labor, el grado de concentración requerida, etc; y las características del medio laboral, tales como el efecto de las superficies reflectantes, la decoración de la oficina y la cantidad de ventilación y ruido.
Sin lugar a dudas, uno de los factores que más incidencia tiene sobre los trastornos visuales es la iluminación directa a base de tubos fluorescentes. Se ha descubierto que provoca los siguientes trastornos:
Riesgos de acomodación y refracción. Debe tenerse en cuenta que el ojo normal acomoda -entre cerca y lejos- una cantidad imaginable, pero en esta actividad laboral se producen cerca de 30 mil acomodaciones musculares en el estrecho margen de un horario habitual de labor de 8 horas continuadas. Dicho esfuerzo de los músculos ciliares, al consumir glicógeno y transformarlo en ácido láctico, produce una larga fatiga general, acompañada por fuertes dolores musculares en la mayoría de los casos. Estos riesgos de acomodación y refracción son producidos, principalmente, por espasmos de los músculos ciliares.
Falta de compensación del astigmatismo fisiológico corneal. En casi todo ojo normal existe un astigmatismo leve corneal, denominado astigmatismo fisiológico, que generalmente no supera las 0,50 o 0,75 dioptrías. Este astigmatismo es compensado, en la mayoría de los casos, con otro astigmatismo inverso de cristalino que lo neutraliza. Sin embargo, existen condiciones especiales de iluminación por la cuales no actúa el astigmatismo compensador del cristalino, dejando sin corrección al corneal que, aunque leve, produce una alteración astigmática del sistema visual, traducible en síntomas de astenopía. Estos síntomas se evidencian a medida que más se dificultan las condiciones de visión. La misma se vuelve borrosa, acompañada de dolores de cabeza; los ojos arden, se enrojecen y aparentan estar siempre en llanto, además de producirse comezones y picazones; los bordes de los párpados pueden inflamarse y aparecen dolores intraoculares que obligan al operador a restregarlos, reiteradamente, o a abandonar la fijación sobre el monitor para lograr cierto alivio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario